Llega Navidad…
Se acerca la Navidad. Siempre ha sido mi época del año preferida: las familias se juntan, durante unos dias probablemente más veces que en todo el año. En torno a una mesa, como es natural. Se vive a otro ritmo, con otra velocidad. Más intensamente. Son esas fechas en las que uno siente que todo puede mejorar.
Llega mi época favorita del año. Y este, nada ni nadie las podrán a estropear. Bajo ningún concepto. Ka-chow!!
El escándalo de Carrier IQ
En los últimos y ajetreados días, ha saltado a la palestra el software Carrier IQ. Para asombro de muchos, su “descubrimiento” ha pasado desapercibido, lo cual es sofocante en términos de privacidad y casi de dignidad.
Resumiendo escuetamente: un chavalín de 25 años demostró, por dos veces (en sendos vídeos) que el software que incluyen los terminales de Nokia, BlackBerry y Android lleva adherido cual lapa una aplicación servida desde la compañía Carrier IQ.
Este software lo que hace es recopilar absolutamente todo tipo de información, imaginable o inimaginable, sobre el terminal: qué teclas aprietas más, qué aplicaciones te instalas y borras, el contenido e idioma de tus mails, o incluso en qué posición geográfica tu cobertura disminuye dramáticamente.
Se empaqueta y envía a los fabricantes y operadoras (previo pago, eso sí). En el imaginario colectivo ya no cabe la menor duda: Orwell era un visionario, o sabia algo que los demás ignoramos.
Por descontado, Carrier IQ ha emprendido acciones legales sobre este indignado muchacho pero… Oh, wait! Lo que ha conseguido en realidad es llamar la atención de la Fiscalía.
Se avecina un culebrón de dimensiones estratosféricas y terribles implicaciones a escala global, y mientras tanto la gente no hace más que hablar de apps y smartphones nuevos.
La pregunta que dejo en el aire es: ¿acaso nos sorprende? El Digital Millenium Act, la doble moral americana, la “ley del embudo” que se aplica en forma de imperialismo, denunciando prácticas públicamente que se realizan privadamente de soslayo… ¿acaso no es legítimo que el sector privado se salte las leyes igual que los propios gobernantes?
Qué chungo. Pero a mi Google ya me leía mi correo. Luego dejé que lo hiciera Blackberry. Tampoco me sorprendí me escandaliza. No tengo tanto que ocultar.
Pornografía pura: el origen de BlackBerry
Descubriendo los orígenes. De la mano de Eduardo Fernández Rojo (@efernandez), Vicepresidente y Managing Director de RIM en España y el Mediterráneo. Qué es BlackBerry, cómo surgió, y cómo funciona, bien clarito. Para que no haya lugar a dudas. Treinta minutos de puro placer.
BlackBerry BBX se deja ver

Evidentemente, las cosas tenían que cambiar. RIM no se iba a quedar de brazos cruzados viendo cómo las manzanas y los androides se quedaban con el gran “pastel” de la telefonía móvil.
La foto que hoy circula por todo internet nos deja arqueada la ceja (la que queramos, la izquierda o la derecha, si no ambas) pensando si eso es un fake. Pero igual pensamos de la que ahora es la BlackBerry Porsche P’9981. Pero esta vez, parece que tampoco es un fake. Señoras y señores, con todos ustedes la nueva BlackBerry Colt.
Rompo mi lanza en favor de BlackBerry
Soy defensor a ultranza de las BlackBerry. Todos lo sabéis, y por eso no me duelen prendas a la hora de defender a los de Waterloo. Mis comunicaciones se basan en sus servicios, y esto me otorga una tranquilidad y una paz de espíritu que los que no las necesitéis, no podéis saber a qué me refiero. En serio, no podéis.
La han cagado. Vale. ¿Y qué? Es decir… obviamente que la han cagado, llevamos (ya) tres días sin servicio. Pero en todas partes cuecen habas. En todas partes hay accidentes. Eso significa que las cosas funcionan, que hay gente que trabaja. Si no fuera así, no pasarían cosas, y viviríamos aún en la Edad Media, intercambiándonos mensajes a través de palomas mensajeras.
Y (ohhhhhh… wait…) los plumillas de medio mundo, amén de los copiapegas digitales que sólo saben vomitar notas de agencia, empiezan ya a tocarme los bemoles.
Sea culpa de una persona, de dos, de diez, o de un granjero analfabeto de Slough que haya levantado por los aires con su arado decimonónico el cable directo que ha cortocircuitado todos los servidores de RIM en Canadá (backbones incluídos); esto no es el final de BlackBerry, ni much0 menos… ni cabe menospreciar en absoluto la calidad del servicio o su seguridad. Al menos, no han dejado circular libremente por ahí los datos privados de sus usuarios, como sí ha pasado con Sony PSN, o últimamente aquí en España con BuyVip.
Ojalá todos aquellos que hoy rugen, braman, mugen, rebuznan y echan espumarajos por la boca contra BlackBerry se den de baja. Qué descanso para quienes no queremos que se nos meta en su mismo saco de “ah sí, todos los amigos de mi hijo de trece años tienen una”. A los Usuarios de BlackBerry, Usuarios con mayúsculas, nos sobran quinceañeros repletos de granos, o perroflautas de chicha y nabo que sólo hacen comparaciones estúpidas y vacías de contenido con otras plataformas.
En su intrínseca ignorancia creen que utilizar una BlackBerry debe compararse con usar un juguete repipi con una manzana podrida dibujada, o un marciano verde snob que pretende ser lo que no puede. La seguridad es el eje fundamental del servicio BlackBerry. Lo “social”, lo “guay”, ha venido añadido, para mantener una posición respetable en el cesto de manzanas. Los que hemos visto profesionalmente crecer este servicio desde sus orígenes, sabemos que una BlackBerry es una herramienta de trabajo, y no un juguete.
Si quieren jugar, que se compren el cachivache de moda y hagan cola durante la noche como los pobres indigentes ante una tienda de cristal o en un rancio edificio repintado en la zona noble de Valencia el 28 de octubre, si lo prefieren. Al menos, a los indigentes, maldita sea su fortuna, no les queda otro remedio que dormir al raso. Los fanboys se sienten realizados rezando a su dios.
Los que de verdad apreciamos la seguridad y confianza que nos da el saber que desde Waterloo han acorazado nuestras comunicaciones, sabemos que esto es un mal viento, y que no sólo se resolverá en tiempo y forma; sino que además también servirá para que tras una concienzuda auditoría, nuestra vida digital móvil estará todavía más blindada si cabe, con un nuevo resurgir que devolverá a Research in Motion a la posición de liderazgo que jamás debió perder.
Son mis dos céntimos. Que a nadie le moleste. Y si le molesta, pues me da igual: bastante he tenido que escuchar yo de ellos como para preocuparme.
Espero volver a ver pronto el símbolo BB junto a mi indicador de cobertura.






